Historia del Club

Todo empezó en 1978. Un grupo de aficionados, algunos de ellos seguimos en la brecha, pensamos en la conveniencia de crear nuestro club. En principio, había diversidad de opiniones. Al ser, como siempre, los Cockers la raza mayoritaria, algunos creían que sería mejor un club exclusivamente de esta raza, otros pensaban que era más conveniente crear el Spaniel Club, al igual que en la mayoría de los países europeos.

Al final prevaleció el Spaniel Club y todos juntos y apoyados por criaderos grandes que incluían entre sus razas al Cocker:

Enseguida pensamos en la importancia de tener alguna publicación, aunque fuera modesta, que pudiera informar e interesar a los futuros socios.

Así nacieron los primeros boletines que eran simples fotocopias y solamente ligeramente mejores que las “Noticias” qye hoy tenemos trimestrales, pero que cuando fotos porno las releo aún sigo encontrándolas interesantes. Esos primeros boletines los empezaron haciendo José Cascante con Mar Ruíz Galán y José Manuel Rivas. Se hicieron en total 7.

¿Qué, había además de los Cockers en España de las demás razas de Spaniel?. Pues los Springers de Gonzalo de la Torre en Santander, una pareja de Clumbers en Valencia de Elia Vidal y una Welsh Springer de Birgitta Stterberg. Ni uno ni otro criaba más de una camada en varios años. Sin embargo, a pesar de esta “población” canina. Tuvimos que plantearnos si hacer o no una monográfica que hasta entonces, claro, no habíamos hecho, obviamente. Para decidir sobre tan importantísimo tema nos reunimos en casa de Eduardo Gianello el comité en pleno. Haciendo las cuentas más optimistas nos salían 20 perros, decidimos votar guarras. El resultado de esta votación fue de 4 votos a favor y 3 en contra. La suerte estaba echada y nos pusimos en marcha. A partir de esta “sublime decisión”, las reuniones tenían un carácter más serio, solemne y trascendental, aunque nuestras circunstancias no habían sustancialmente cambiado, la alusión de la celebración de la Monográfica era el estímulo que todos necesitábamos para animarnos a continuar. A partir de ella, ha sido una continúa ascendencia.

La primera y definitiva ayuda la tuvimos en Gonzalo de la Torre, que no solamente nos ofreció su club de Conúflas, sino que nos organizó buena parte de ella, incluso, fue a buscar al juez a Bilbao, y ¡¡¡qué juez!!!, nada menos que Jimmy Cudworth, criador y presentador del famoso English Springer “Hawkbill Connaught” con un historial en su raza que creo que todavía no se ha superado. También criaba Cockers con el afijo “Moyhill”. Además, había juzgado el grupo de caza Crufts aquel año. Qué gran relatos porno aficionado y cómo disfrutó nuestra Monográfica. La exposición fue una exposición íntima celebrada en un sitio privilegiado con un tiempo excepcional y en un ambiente animado y cordial, ambiente que se obtiene cuando se dan cita en él únicamente los aficionados sin más.

Cómo olvidar a Eva K. de la Escosura, nuestra Presidenta honorífica, que estuvo allí por primera y última vez.

Ya andaban en la primera monográfica Cristina, Rosa y Pedro, Paco de Lugo, Pirula y José Luis, Cesar Alonso, Pablo Termes con los perros de José Luis Martín.

Qué emoción poder contar con los Field de Mr. Darnauzan, con la Sussex y la Clumber (que fue el BIS) de Mme. Gougon. A todos ellos el club videos hentai gratis les agradecerá eternamente el que asistieran y participaran en nuestra, hasta entonces, totalmente desconocida exposición.

He de mencionar también la ayuda importante que nos dio Andrés del Río, al concedernos el CAC para los Cockers , aunque por supuesto sin validez como punto obligatorio para el campeonato de España.

Con todo ello, la exposición fue un éxito, no es solamente mi opinión, sino la de todos los que asistimos a ella, todo el mundo se contagiaba de nuestro entusiasmo. En el ring de honor sólo faltaban el Cocker Americano y el lrish Water.

No podíamos pedir más. Entre la primera y la segunda monográfica, seguimos haciendo nuestros paseos con los perros seguidos de un picnic Y llevando el stand a las exposiciones. Poco más podíamos hacer,

a) por falta de medios económicos y b) por no tener competencia para ello. Pido perdón por ser quizás reiterativa. pero es que los primeros años fueron así y no exagero.

Si repaso los archivos del club, me doy cuenta del larguísimo camino recorrido. Éramos apenas 40 socios y pretendíamos comernos el mundo., pero más que la limitación tremenda del dinero, teníamos la limitación real, constante, que suponía la existencia del otro club., el oficial. Nosotros, no por nuestra culpa, habíamos entrado por la puerta de servicio, era un hecho incuestionable.

Las relaciones con el otro club, pretendíamos que fueran cordiales, pero esto era muy difícil al mirarnos ellos con mucho recelo y siempre atentos a pararnos los pies en cuanto se nos ocurriera cualquier idea y pretendiéramos ponerla en marcha. Quizás si hubiéramos estado en su situación hubiéramos adoptado la misma actitud, pensando que el club estaba amenazado. Creo, de todas formas, que fuimos muy pacientes y actuamos siempre con ética, sin recurrir jamás a malas artes. Afortunadamente, esta equívoca situación terminó felizmente para todos. He hecho una referencia a ella para ser en todo momento fiel a la verdad de la historia del club y en ella ha existido ese capítulo.

Vino nuestra II Monográfica, ya en Aranjuez. Aquí nuestro máximo agradecimiento es para Alvaro Caruana, al que siempre tuvimos dispuesto a ayudarnos y al que debemos la autorización para poder celebrar la exposición en la Hípica, por entonces un club privado militar. Ya para esa II Monográfica se instituyó el trofeo Eva K. de la Escosura, que había muerto dos meses antes. Desde entonces, existe este trofeo que otorga el club para el mejor Cocker particolor, que era lo que ella criaba. Para esta exposición se invitó a un juez alemán, del Jagdspaniel Club de Alemania y con el que sigue habiendo unas excelentes relaciones.

En el año 1983 y ya como flamante Spaniel Club, miembro del Consejo Europeo de Spaniels, participamos en el Congreso, que se celebraba ese año en Malvern (Inglaterra) nuestra delegación estaba compuesta por 5 personas. Fue una agradable experiencia que prometimos repetir, y así lo hicimos, asistiendo al siguiente en Nottigham el 3 de septiembre de 1993.

Después de nuestro séptimo y último boletín, en nuestro afán de medrar, decidimos hacer las Noticias Trimestrales, tal como las conocemos hoy, y aventuramos en el primer Anuario. Tremenda inversión pero que considerábamos necesaria para darnos imagen. La respuesta de socios y casas comerciales fue aproximadamente como la de hoy: escasa.

Esta constante nuestra de seguir adelante y hacer cada vez más cosas, empezaba a dar resultados, cada vez nos conocía más gente, cada vez había más perros en las monográficas y los socios aumentaban. El Club del Cocker, por el contrario, parecía más apagado, se diría que desinteresado, por lo que la gente empezó más y más a presionarnos para que urgiéramos a la Canina a reconocernos la responsabilidad de los Cockers. Sin embargo, la Canina, al igual que el Club del Cocker, pretendían una unión de los dos clubs, cosa nada fácil de llevar a la práctica a la vista de las condiciones que imponía el otro club. Finalmente, el Spaniel Club hizo un sondeo de opinión por escrito a todos los criadores/expositores de Cockers, para saber la solución que, a su juicio, consideraban mejor para los aficionados a las dos razas.

La respuesta fue unánime y todo el dossier se envió a la Canina, pero no obtuvimos respuesta. Esto era…

No fue hasta el … que recibimos el deseado reconocimiento. Llegó sólo unos días antes de la Monográfica, pero lo mantuvimos en secreto hasta la Asamblea, donde, ¡cómo no! se brindó con champán por esta importante resolución que abría definitivamente el futuro del club.

Esta carta, con nuestro agradecimiento al Comité y especialmente a Andrés del Río, se publicó en toda la prensa especializada. Con esta carta, dejamos de ser un party de amigos y nos convertimos en un Club de Raza.Las actividades que se han organizado y llevado a la práctica son muchas, seguramente para los que las hemos hecho posibles merecerían cada una de ellas ser relatadas, pero me limitaré a mencionar algunas: 4 Anuarios, asistencia a los Congresos de Spaniels y presentación en cada uno de ellos de ponencias, pruebas de ojos gratuitas a cargo del Dr. Castifia, creación de trofeos especiales y placas de agradecimiento, creación de una bien surtida tienda del club con los más variados objetos con nuestro logo, insignias, llaveros, sudaderas polos, cte. que nos ayudan a financiar otros gastos necesarios del club, correspondencia y colaboraciones con otros clubes europeos, pruebas de trabajo para Spaniels, creación del reglamento de jueces.

La trayectoria del club ha sido, prácticamente, siempre ascendente, con algún período estacionario, pero nunca ha retrocedido. Siempre hemos preferido no precipitarnos en una innovación que no pudiéramos asegurarle una continuidad y que nos obligara a tener que anularla más tarde. Los pasos que hemos dado siempre hemos pretendido que fueran seguros. Estos han sido, escuetamente contados, los 14 años del Spaniel Club. Espero que los nuevos socios que no vivieron nuestros gloriosos años, puedan hacerse con este artículo, una idea de cómo fueron.

Un deseo: que los próximos años estén llenos de actividades interesantes y cada vez con más calidad y mejor contenido que nos hagan escribir páginas importantes en la historia d club pero, sobre todo, que no nos apartemos de nuestra trayectoria marcada, ascendente siempre y con la ética y rectitud que siempre caracterizan al Spaniel Club.

Texto! Puede insertar contenido, moverlo, copiarlo o eliminarlo.

Lorem ipsum dolor sit amet, consetetur sadipscing elitr, sed diam nonumy eirmod tempor invidunt ut labore et dolore magna aliquyam.